La morosidad en créditos personales alcanza niveles récord debido a salarios estancados o en caída frente a la inflación galopante y el alza del desempleo, afectando especialmente a sectores vulnerables que recurrieron a préstamos pequeños.
En casas de electrodomésticos, la morosidad promedio es del 40%, llegando al 70% en grandes cadenas, superando el 12% de bancos y 25% de billeteras virtuales, con balances bancarios negativos por incobrabilidad duplicada.
Datos del Instituto Patria Grande revelan que el 28% de la morosidad bancaria se concentra en créditos de hasta 123.000 pesos, seguidos por los de hasta 300.000 pesos, mostrando que los más pobres, desesperados por montos mínimos, no logran pagarlos.
Las víctimas enfrentan listas negras crediticias o embargos salariales sin recuperación de bienes, en un contexto donde pedir créditos de verano para electrodomésticos deja a miles endeudados sin salida.