Lionel Messi asistió a la Casa Blanca junto al Inter Miami para reunirse con Donald Trump en un acto protocolar tradicional para el campeón de la liga estadounidense, generando debate sobre su neutralidad política.
Panelistas explicaron que se trata de una obligación habitual en la MLS para cualquier campeón, independientemente del presidente, y Javier Mascherano, técnico del Inter, confirmó que era algo concertado desde hace tiempo por el título y el partido en Washington.
Compararon con la falta de visita a Alberto Fernández tras el Mundial, pero destacaron el bajo perfil político de Messi, quien nunca se alineó públicamente con gobiernos argentinos como el de Cristina Fernández de Kirchner.