Lionel Messi genera polémica en Argentina por su sonrisa y saludo a Donald Trump en la Casa Blanca mientras el presidente estadounidense hablaba de bombardeos contra Irán y la guerra en Medio Oriente.
El evento era protocolar para celebrar el título de Inter Miami en la MLS, pero el contexto bélico provocó críticas en redes sociales, donde comparan la foto de Messi con Trump a la de Diego Maradona con Fidel Castro en Cuba. Trump elogió a Marco Rubio como el mejor secretario de Estado y prometió a Jorge Mas, dueño cubano del Inter Miami, que pronto volverá a Cuba.
Panelistas destacan que Messi quedó en el medio de una grieta política global: trolls libertarios lo ven avalando a Trump como figura del 'bien', mientras otros lo critican por convalidar el discurso bélico. El capitán argentino avanzó al lado de Trump para la foto oficial junto al equipo.
Los conductores cierran el tema señalando que el contexto sensible de la guerra amplificó las discrepancias, aunque la visita estaba prevista anualmente para campeones deportivos.