Lionel Messi generó una fuerte polémica al reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca tras ganar la MLS con Inter Miami, como capitán del equipo campeón. La foto y videos desataron reacciones divididas en redes, con enojados, contentos y teorías conspirativas sobre arreglos para la Copa América.
Los panelistas analizaron que Messi no podía rechazar la invitación protocolar, similar a recepciones de otros campeones deportivos por presidentes estadounidenses como Barack Obama con Guillermo Barros Schelotto. Contrastaron con la negativa argentina a visitar la Casa Rosada después del Mundial.
Señalaron que Trump aprovechó el evento para hablar de temas como la guerra en Medio Oriente, con Messi de fondo, generando rarezas visuales. Defendieron la posición de Messi al no tener opción como figura obligada.
Los comentarios varían por ideología, pero el programa mostró opiniones equilibradas sin tomar partido fuerte.