Walter, martillero de una inmobiliaria en San Francisco Solano, desarmó a un ladrón que lo amenazó con un arma falsa al intentar robarlo. El delincuente simuló interés en una propiedad, pero al irse metió mano en la cintura diciendo "estás puesto"; Walter reaccionó inconscientemente, lo redujo y lo dejó escapar con su cómplice en moto.
Las cámaras captaron al ladrón llegando solo, pero con un cómplice esperando afuera. Walter, de mayor contextura y cansado por robos previos, lo persiguió brevemente pero priorizó su vida y la de su hija de 8 años, reflexionando después que no vale la pena arriesgarse por lo material.
En vivo, Walter contó su indignación por la inseguridad en la zona, con robos frecuentes y policía con voluntad pero poco personal para cubrir el área grande. El arma no funcionaba, evitando una tragedia, y el comisario local atiende a comerciantes afectados.