Juan Bautista Maíquez juró como nuevo ministro de Justicia ante el presidente Javier Milei, quien le tomó el juramento por Dios y la patria, comprometiéndose a cumplir la Constitución Nacional. Estuvieron presentes todos los funcionarios, incluido el saliente Mariano Cúneo Libarona, en una transición ordenada marcada por aplausos y abrazos.
Maíquez llegó y lo primero que hizo fue pedir la renuncia a todos los funcionarios políticos de los organismos clave dependientes del Ministerio, como la UIF y la Oficina Anticorrupción, para armar su propio equipo. Algunos seguirán, pero quiere tener las renuncias a disposición.
En su primera entrevista como ministro con Eduardo Feinmann en A24, confirmó los cambios y explicó que es la lógica política: el nuevo ministro pone a su gente. Admitió que aún no definió nombres para cargos como la PROCURADURÍA y destacó desafíos como el nuevo régimen penal juvenil para menores de 14 a 16 años, que requiere infraestructura y trabajo conjunto con Seguridad.
Los panelistas destacaron que pedir renuncias es una buena señal para dinamizar la gestión y evitar loteos internos, recordando roces en el ministerio anterior con figuras como Santiago Caputo. Insistieron en la urgencia de cubrir vacantes judiciales para que funcione la Justicia.