Delincuentes irrumpieron durante casi dos horas en un local de ropa sobre Bolívar al 200 en el centro de Ramos Mejía, rompiendo cerraduras y rejas con herramientas para vaciar toda la mercadería de invierno, importada y recién repuesta, dejando el negocio vacío.
Las cámaras de seguridad captaron a los ladrones actuando con impunidad total a las 3 de la mañana: se hicieron pasar por pareja para disimular, robaron la caja chica con 2.000 pesos y cargaron bolsas con toda la ropa ante una calle desierta, pese a rejas y candados.
Paula Wilberger, reportera en el lugar, relató la indignación de comerciantes que invirtieron en la temporada invernal en medio de la crisis económica, mientras el dueño Maximiliano contó su angustia: dos horas y media de robo tranquilo a dos cuadras y media de la policía, que nunca patrulla.
Maximiliano reveló el trauma familiar: hace un año le robaron la casa en Merlo, donde su hijo de 13 años se escondió llamando al 911 mientras lo golpeaban, y ahora duerme con un machete bajo la cama; sus hijos se acuestan en el auto al llegar por miedo, pese a 20 años de trabajo y alquiler de millón y medio pesos.
Los conductores denunciaron la zona como liberada, con policía ausente pese a cámaras particulares de los comerciantes, y exigieron patrullaje simple a pie para prevenir estos saqueos impunes.