El juicio a Marcelo Coraza y cuatro acusados por trata de personas, explotación sexual y asociación ilícita avanza a paso de tortuga por falta de jueces, con audiencias solo una vez por semana debido a 350 vacantes en el fuero federal.
Ayer la Corte Suprema validó tardíamente la elevación a juicio, rechazando un planteo de la defensa, cuando ya llevan seis meses de debate. Calculan cuatro meses más solo para testigos, tras cinco meses iniciales.
La lentitud afecta a víctimas, abusadas menores de misiones que recibían plata a cambio, y a acusados que esperan resolución. Expertos critican la superposición de juicios en tribunales saturados, pidiendo designaciones urgentes para acelerar procesos.
El nuevo ministro de Justicia podría agilizar, pero es un problema crónico que frena la justicia penal en Argentina.