Jorge Rial lanzó en su programa una bomba política: un ministro de la Nación mantiene un romance tórrido con un subordinado directo de su cartera, generando gestiones incompatibles con el cargo como favoritismos y tráfico de influencias.
Rial, chequeando con siete fuentes, detalló que el lazo es previo pero el ministro colocó al subordinado en el puesto, repatrió personas para acomodarlo y le dio despacho con cama y baño privado para encuentros. Aseguró que saldrá a la luz como escándalo mayor, forzando renuncias por violación ética en gobierno anticasta.
Panel de Duro de domar especuló sin nombres, destacando vergüenza en cruzada moral de Milei. Rial usó lenguaje inclusivo y evitó géneros para no dar pistas, pero enfatizó consecuencias políticas pesadas y complicidad estatal en fondos públicos.