El jefe del Estado Mayor israelí Herzi Halevi anunció la destrucción del 60% de lanzadores de misiles balísticos iraníes y el 80% de sistemas de defensa aérea.
Los pilotos lanzaron más de 6.000 municiones para conseguir supremacía aérea casi total sobre Irán, según el Teniente General Giyal Samir.
Calificó la colaboración con Estados Unidos como histórica y sincronizada para debilitar al gobierno iraní y aislarlo internacionalmente.
Esto completa la primera fase de la ofensiva y inicia la segunda.