Iraníes y libaneses en Francia expresan preocupación y culpa por estar a salvo mientras sus familias enfrentan la guerra en su sexto día, con noticias escasas por bloqueo de Internet.
Amir, informático de 32 años radicado en Francia desde 2018, lleva cinco días sin saber de sus padres en Irán tras el inicio de la guerra el sábado.
Describe angustia total sin teléfono ni Internet, solo breves contactos cuando hay señal, impidiéndole comer o dormir.