El tráfico de mercancías en el Estrecho de Hormuz cayó un 90% respecto a la semana pasada según Marine Traffic, en medio de la escalada bélica.
Petroleros y buques se acumulan fuera del estrecho por temor al conflicto, mientras la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró el paso cerrado y amenazó con incendiar cualquier buque que intente cruzarlo.
Irán controla totalmente el estrecho, por donde pasa el 25% del petróleo mundial, 20% del gas natural licuado, 33% de fertilizantes, aluminio y azúcar, advirtiendo riesgos de daños por misiles o drones.
Una interrupción prolongada provocaría una reacción en cadena en la economía global.