El analista económico Toni Aracret explicó que la inflación volvió al tope de las preocupaciones argentinas por un deslizamiento del tipo de cambio de 1.200 a 1.500 pesos, tras una corrida masiva hacia el dólar que superó el 50% de la moneda en circulación.
En los últimos 6-7 meses hubo una tendencia alcista desde el piso de 1,5% a mitad del año pasado, provocada por un derrumbe de la demanda de dinero pese a la política monetaria restrictiva del gobierno, que subió tasas y secó la plaza generando un parate económico.