El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó los ataques de la operación Furia Ética y el ultimato de la Casa Blanca, calificando la situación de horrible y advirtiendo que la violencia podría escaparse del control.
Guterres hizo un llamado urgente para detener los combates e iniciar negociaciones diplomáticas, ya que el sufrimiento civil en la región es incalculable.
La ONU exigió investigaciones rápidas sobre los bombardeos israelíes en Líbano, que dejaron víctimas civiles y miles de desplazados, mientras Washington y Tel Aviv mantienen presión militar.
El portavoz de la ONU, Dusharik, insistió en que el diálogo es la única vía, con mucho en juego para la paz y la economía mundial.