Gobiernos de varios países aceleran evacuaciones de sus ciudadanos desde Oriente Medio ante la escalada bélica en la región. España repatrió a 3.000 personas este jueves, mientras miles más regresan a cuentagotas desde zonas como Dubái y Omán, afectadas por misiles iraníes.
Europeos, australianos y canadienses también huyen del conflicto. Australia envió seis contingentes militares para asistir a los suyos, Canadá reportó que 2.035 de 106.000 ciudadanos en la zona pidieron ayuda para salir, y Estados Unidos confirmó que más de 17.000 estadounidenses ya volvieron desde el inicio de las hostilidades.
Turistas relatan conmoción por los ataques: la destrucción de misiles sonó como truenos y generó pánico, dejando a muchos mentalmente agotados. Los gobiernos corren contra reloj para poner a salvo a todos ante la inestabilidad creciente.