Giselle Rímolo, cuyo nombre real es Mónica Cristina María Rímolo y ahora se hace llamar Mónica Best, salió en libertad condicional en 2021 tras cumplir condena por ejercicio ilegal de la medicina y la muerte de la paciente Lilian Díaz. La ex pareja de Silvio Soldán vive recluida en su casa de Don Torcuato con su novio Diego, vendiendo pelucas, pestañas postizas, ropa y zapatillas sin salir casi nunca. Intentó alquilar su mansión con pileta por 100.000 pesos diarios para fiestas, pero vecinos denunciaron ruidos molestos.
En el programa mostraron videos antiguos donde Rímolo y Soldán aparecían como pareja feliz en 2000, besándose apasionadamente en la noche de Moria Casán. Soldán era el dueño de la clínica de estética falsa y probaba los tratamientos como conejillo de indias, incluyendo Botox, mientras ella se presentaba como doctora en psicología y homeopatía, aunque no médica. Abogados le indicaron mentir en su defensa, negando que Soldán le presentó al doctor Marino.
Rímolo relató su experiencia en la cárcel en 2002: la recibieron bien, cedieron sábanas y ella hizo fajina como todas, limpiando pasillos, baños, inodoros y piletas cada 11 días en un pabellón abierto. Intentó ser una interna más pese a su fama, sin pedir privilegios. Soldán pagó fianza para que saliera, pero volvió tras incumplir condiciones, enfrentando tensiones.
El panel debatió la responsabilidad de la televisión en promocionar a falsos médicos como Rímolo, con figuras como Mirtha Legrand destruyéndola en entrevistas. Cuestionaron su doctorado en psicología irrelevante para inyecciones y compararon con colectas modernas como las de Damián Maratea. Hoy luce similar a sus años de gloria tras lipoaspiración, pero aislada.