Gianluca Vacchi explotó públicamente en Instagram contra Evangelina Anderson por desmentir repetidamente su romance pasado y ahora la bloqueó en redes sociales y WhatsApp, revelando que tuvieron una relación casi de convivencia con noches juntos en su departamento, pero ella lo ninguneó en entrevistas como en Cortá por lo sano. El italiano, participante de Masterchef Celebrity, posteó textos extensos lamentando las mentiras de ella que lo hacen sentir desvalorizado, mientras el panel de Intrusos debatió si él tiene derecho a expresarse o si rompió un pacto de silencio.
Los panelistas repasaron que la relación empezó en el reality con besos en el set y visitas discretas a la casa de Vacchi en garajes para evitar fotos, pero se rompió cuando Anderson lo negó públicamente por primera vez, alegando que era solo un compañero. Fuentes cercanas aseguran que ella se enganchó más que él, pero con prejuicios por la diferencia de edad y sus hijos menores tras divorciarse de Michele. Vacchi, dolido por ser tratado como un "chongo" desechable, habló con su representante Lucas y subió el posteo catártico.
En un clip de Cortá por lo sano, Anderson se hizo la distraída al enterarse del unfollow, diciendo que era un "sol" y que no tenía nada en contra, pero el panel la criticó duramente como "negadora serial" subida a un "poni invisible", preguntando "¿Qué le pasó a Evangelina Anderson?" y recordando su perfil bajo pre-divorcio. Algunos defendieron su derecho a no blanquear por duelo, pero otros la acusaron de usarlo para shippeo mediático y visibilidad en TV.
El debate escaló con opiniones divididas: para unos, Vacchi actuó mal al ventilar por ser caballero; para otros, tiene todo el derecho de hablar de sus sentimientos tras ser boludeado reiteradamente. Revelaron data nueva como el bloqueo total y que él está en México trabajando, sin corazón roto, mientras cuestionaban si ella lo usó para revalorizarse tras bajo perfil.
Panelistas como Camilo García lo vieron como hazaña para un joven de 25 años con una "MILF" icónica, comparándolo con casos como Ashton Kutcher, en un tono chimentero cargado de burlas y especulaciones sobre promesas en la cama y encuentros clandestinos.