Galit Gurovich, productora argentina en Israel, relató la angustia diaria de vivir alerta por sirenas de misiles, durmiendo vestida y evaluando refugios cercanos incluso al elegir restaurantes, donde los mozos avisan sobre búnkers en épocas de guerra.
Detalló diferencias en amenazas: con Hezbollah en el norte, misiles llegan en segundos, como el que mató a 12 niños drusos jugando fútbol en Majdal Shams sin tiempo para refugiarse; con Hamas o Irán, varían los tiempos para correr a búnkers, cubriendo zonas devastadas como el norte evacuado.
Explicó la resiliencia israelí para seguir trabajando y criando hijos pese al estrés post 7 de octubre, evitando emociones que paralizan: dejó de escuchar música por un año para no sensibilizarse, fingiendo demencia ante el dolor constante de atentados y pérdidas.
Compartió anécdotas como tirarse en autopista o ayudar ancianos en alertas, y mostró imagen con casco en zona Hezbollah en 2024, destacando que el casco protege de esquirlas aunque no sea obligatorio.