Desde un emirato cercano al estrecho de Hormuz, el arqueólogo Gabriel confirmó que Irán lanzó más de mil drones contra Emiratos Árabes Unidos en tres días, pero las defensas aéreas derribaron el 92% de ellos, visible en explosiones diurnas y baterías nocturnas.
Los países del Golfo promovían negociaciones nucleares con Irán en Omán, pero ahora se defienden priorizando la protección de residentes y turistas, incluyendo 350 argentinos varados por el cierre del espacio aéreo. No hay sentimiento antiraní generalizado en la globalizada Dubái, pese al enojo por la agresión "gratuita como un perro rabioso".
Durante el Ramadán, la vida mantiene normalidad: empresas permiten trabajo remoto, escuelas e-learning, gente sale a comer y cines. Alertas en celulares multilingües (árabe, inglés, urdu) advierten quedarse en casa ante misiles, sin psicosis gracias a la organización gubernamental.
Irán usa drones baratos Shahed (kamikaze, vendidos a Rusia para Ucrania) para saturar defensas costosas y presionar económicamente a los prósperos países del Golfo, que prohibieron usar sus bases para bombardear.