Gustavo Lechuk, futbolista argentino que jugaba en Irán, relató su salida urgente del país en un minibus junto a dos brasileños ante los ataques aéreos en las afueras de la ciudad de Azbaz, donde residía. Permaneció tres días en medio del inicio de la guerra, preocupado por posibles explosiones en la urbe, pero los bombardeos se limitaron a bases militares cercanas.
El jugador explicó que alquilaron un vehículo con chofer para recorrer desde el sur de Irán hasta la frontera con Turquía, un trayecto de 27 horas hasta la ciudad de Vans. No enfrentaron problemas con visas ni autorizaciones y salió sin inconvenientes, aunque la situación lo generó gran inquietud.
Lechuk, que tiene contrato hasta junio, espera resolverse el conflicto para regresar, aunque la FIFA podría liberarlo por la guerra. Se sintió cómodo en Irán durante tres años, con gente "espectacular", y expresó tristeza por sus amigos allá. Vive solo, sin familia, y no observó problemas con mujeres en el país.
Consultado por la foto de Donald Trump con Lionel Messi, dijo evitar noticias ajenas a Irán para enfocarse en su familia. Ahora reside en España, a la espera de novedades del club.