Los conductores concluyeron el debate sobre el fútbol en Estados Unidos destacando que, aunque hay cada vez más latinos interesados, para el estadounidense promedio el deporte no es prioritario ni genuino. Compararon la situación con cómo los argentinos fuerzan el interés por el Super Bowl, enfocándose solo en el show del medio tiempo sin seguir el partido.
Subrayaron que los latinos impulsan el interés, pero el estadounidense genuino lo ve como forzado, priorizando el espectáculo sobre lo deportivo.