Evangelina Anderson, conocida como Eva y participante de MasterChef Celebrity, desmiente rotundamente cualquier romance con su compañero Ian Lucas. La foto viral del beso fue un pico juguetón en una fiesta privada organizada por Lucra en su casa, con amigos presentes, y no implica relación alguna. Eva confirma que siempre fue clara con Ian en privado, pero llora desconsolada por el daño que el shippeo mediático causa a sus hijos de 9, 13 y 15 años, exponiéndolos a fake news crueles.
Eva niega conocer al futbolista Ángel Paredes, desatado por un rumor infundado en medios, y proactivamente llamó a la esposa de Paredes para tranquilizarla, poniéndose en el lugar de la mujer y enfatizando respeto familiar. Insiste en que los periodistas deben verificar antes de acusar, amenazando acciones legales si es necesario, y critica la falta de empatía en transmisiones televisivas que afectan a inocentes.
En el panel de Cortá por Lozano, debaten el impacto del shippeo en realities: suben seguidores pero generan caos. Eva muestra fotos aclaratorias previas al pico, confirma que otros participantes como Maru Botano también se dieron picos inocentes, y relata anécdota con Sebastián Yatra en el programa, donde bailó la cumbia motivada por atracción fugaz, pero sin consecuencias. Reconoce que el marketing del shippeo beneficia al programa.
Panelistas como Andy Kusnetzoff comparten experiencias de Gran Hermano, donde shippeos intensos por aislamiento llevaron a relaciones reales como con Alejandra Martínez, pero exponen vulnerabilidades post-eliminación. Todos coinciden en que Eva maneja bien la exposición, confían en su versión por su sinceridad, y citan a Benedetti para relativizar culpas en amores no correspondidos.