El gobierno de Ecuador declaró persona non grata al embajador de Cuba en Quito y a todo el personal de su misión diplomática, ordenando su salida del país en 48 horas.
La Cancillería ecuatoriana invocó el artículo 9 de la Convención de Viena, que permite expulsiones sin motivos públicos. La medida afecta a consejeros, secretarios, agregados y personal administrativo cubano.
Ecuador también decidió finalizar las funciones de su embajador en La Habana, lo que profundiza la tensión bilateral y podría llevar a una ruptura de relaciones.