La diputada Lilia Lemoine presentó un proyecto de repudio contra Marcela Pagano por utilizar mediáticamente el regreso del gendarme Nahuel Gallo, secuestrado 400 días en Venezuela, y declarar amistad con Delcy Rodríguez, minimizando el secuestro y generando divisiones en la familia Gallo.
Panelistas acusaron a Pagano y su pareja Franco Bindi de vínculos reales con el régimen chavista, incluyendo gestiones vía Telesur y SEBIN, y de oficiar de vocera al calificar al gobierno venezolano como democrático pese a retener a presos políticos como Germán Giuliani.
Destacaron que el gobierno argentino presionó con aliados como Italia y Trump para el regreso de Gallo, no por buena voluntad de Maduro, y cuestionaron por qué Pagano accede a Delcy mientras Cancillería enfrenta obstáculos. Mauro Federico la respaldó acusando a Gallo de espía.
El repudio condena la utilización política del caso Gallo y las declaraciones sobre Giuliani, detenido ilegalmente por el chavismo.