Daniela Heller, residente en Netanya a 40 minutos de Tel Aviv, describió la escalada de violencia en Israel con sirenas antiaéreas constantes y bombardeos que generan incertidumbre total. En su zona sonaron 24 alertas hasta ahora, menos que las 50 en Tel Aviv, pero justo antes de la nota recibieron una que solo afectó la capital.
Tras ataques de Estados Unidos e Israel ayer, Heller anticipa réplicas con más sirenas en horas, posiblemente impidiendo dormir. Vive con su madre de 80 años en un cuarto piso sin refugio propio, debiendo bajar al sótano nueve veces el primer día, lo que agota físicamente a la anciana.
Emocionalmente, ya pasaron el 7 de octubre y guerras previas con Irán, pero la vida está paralizada sin rutina normal. Logran algo de sueño comparado con conflictos pasados, aunque el temor persiste por alertas nocturnas repetidas con breves pausas.
Las imágenes mostradas evocan horror, muerte y desolación en Medio Oriente, con ciudades devastadas y sin fin previsible al conflicto.