La isla cubana sufre una profunda crisis energética con apagones que afectan hasta al 70% de la población, incluyendo toda La Habana, agravada por el asedio petrolero de Estados Unidos desde enero. Imágenes muestran calles llenas de basura sin recolección por falta de combustible y vehículos antiguos de los años 50 que los cubanos reparan desesperadamente para sobrevivir.
Donald Trump atribuye la escasez de combustible y productos básicos al corte de suministros venezolanos tras la captura de Nicolás Maduro, aislando a Cuba de su principal apoyo. Las sanciones incluyen aranceles a países que envíen petróleo, pese a promesas rusas y ayuda no petrolera mexicana.
El régimen cubano enfrenta un proceso de cambio sin retorno por falta de recursos externos, con negociaciones en curso con Washington para asistencia ante la crisis. Apagones récord como el 64% el lunes y 6 millones sin luz este miércoles profundizan el aislamiento y la desesperación popular.
Nicaragua prohibió el paso a cubanos sin visa, cerrando rutas de escape, mientras se esperan manifestaciones reprimidas. Trump usó Venezuela como ejemplo, destacando cooperación con la jefa chavista Lucio Rodríguez tras la detención de Maduro.