El gobierno de Javier Milei enfrenta un riesgo país alto, superior al de Bolivia y Ecuador pese a victorias electorales, aprobación de leyes clave como la amnistía fiscal y reforma laboral, compra récord de dólares por el Banco Central y acuerdo con el FMI.
El ministro de Economía, Luis Caputo, blanqueó la paradoja y descartó emitir deuda en Wall Street ante la inestabilidad global por la guerra en Irán; en cambio, impulsa captar 170 mil millones de dólares que los argentinos guardan en colchones para formalizarlos y generar crédito privado.
Caputo criticó a economistas que piden devaluar o eliminar bandas cambiarias, y destacó que el crédito al sector privado era solo el 3% del PBI al asumir, contra más del 100% en países desarrollados.
Recordó fracasos históricos: ni Menem ni Macri lograron que esos dólares financien estabilización; ahora es la bala de plata del gobierno junto a la cosecha gruesa y la ley de amnistía fiscal.
En Mendoza, Caputo instó a depositar dólares en bancos para no perder plata y habilitar créditos a pymes e hipotecarios.