El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires oficializó la prohibición de teléfonos celulares en las secundarias, sumándose a medidas previas en primarias y algunas instituciones.
Datos revelan que el 94% de los chicos lleva el celular diariamente al colegio, pero solo el 20% lo usa para tareas escolares; el 80% admite dispersión y la mitad quiere usarlo menos pero no puede.
En primarias de CABA, la restricción del 2025 mejoró la atención y aprendizaje en el 70% de los casos; ahora se plantea revertir dinámicas para hacer la enseñanza atractiva frente a consumos digitales fuera del aula.
El desafío educativo incluye recursos docentes y adaptación a consumos de los chicos.