Un bebé de un año y medio murió en una balacera en una barbería de Melincué al 6100, zona sur de Rosario, víctima inocente de una pelea entre clientes que escaló a sicariato.
Todo inició por una discusión entre dos clientes; uno amenazó con volver y lo hizo en un Corsa gris con apoyo de moto, como en películas. El papá del bebé, dueño de la barbería, se protegió abrazado al niño contra la pared, pero una bala entró por la ventana e impactó en su corazón según peritaje balístico.
Cuatro detenidos: el sicario de 21 años, Alan, con pistola 11.25, celular y ladrillo de cocaína, capturado tras huir por techos; otro de 25 años con antecedentes por robos y armas, retenido por vecinos, abuelo, papá y gendarme; más la madre, tía y familiar de 45-50 años. Secuestraron auto, moto, revólver y pistola.
Fiscal Agustina Iris investiga ajuste de cuentas ligado al narcotráfico; la abuela contó que el agresor conocía al hijo del dueño y frecuentaba el lugar.
La familia quedó destruida en esta tragedia que pone el foco en la violencia narco en Rosario.