Un avión ligero Piper PA-28 fabricado en 1968 se estrelló contra el techo de una casa en un barrio residencial de Phoenix, Arizona, y dejó tres personas heridas de consideración. El aparato despegó del aeropuerto de Deer Valley y, seis minutos después, intentó regresar por un desperfecto mecánico.
La aeronave impactó primero en el tejado de una vivienda, penetró en la habitación de un bebé y una segunda habitación, y luego cayó en el patio de la casa vecina. El capitán de bomberos detalló que un ala rota provocó una fuga de gasolina que se filtró hasta el ático, generando una atmósfera inflamable y obligando a evacuar varias casas cercanas con equipos de materiales peligrosos.
La policía cerró preventivamente la calle mientras los residentes eran alertados del riesgo de incendio. Periodistas destacaron los daños en el fuselaje destrozado, que fue removido con una grúa, y cuestionaron el uso de aviones antiguos en escuelas de aviación, exponiendo riesgos asociados a aeronaves de más de medio siglo.
Imágenes mostraron el momento exacto de la caída, con el avión perdiendo altura sobre un árbol antes de desplomarse. Afortunadamente, nadie en las casas resultó herido, y los lesionados fueron presumiblemente los ocupantes del avión.