Los argentinos varados en Medio Oriente, más de 170 en Israel y cerca de 300 en Dubái y Omán, enfrentan vuelos cancelados y creciente desesperación, con familias y personas mayores afectadas, mientras el gobierno argentino no activa protocolos de repatriación.
Rubén Fernández, desde Omán, relató que una resolución de Abu Dhabi para cubrir alojamientos por retrasos no se aplicó a los argentinos, dejándolos a su propio cargo. Además, una reunión con el embajador en Dubái resultó infructuosa y fue calificada de poco profesional por los afectados.
Los varados presionan por ayuda oficial, dispuestos a pagar seguros, y sugieren involucrar a la diputada Lemoyne para agilizar respuestas de la embajada. Fernández describió sensaciones cruzadas en la región por el conflicto, con Omán al alcance de drones iraníes y edificios bajos por regulaciones del sultanato.
La Cancillería no ha implementado medidas como en la pandemia con aviones de la Fuerza Aérea o Aerolíneas Argentinas, pese a las denuncias de falta de respuesta.