Argentina aparece en cuarto lugar en un ranking de posibles objetivos de atentados iraníes, detrás de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita, según análisis mencionados en el panel. Los conductores destacan la vulnerabilidad del país por el historial de ataques como la AMIA y la embajada de Israel, atribuidos a Irán por la Justicia argentina. Gabriel Puricelli aclara que no es un objetivo primordial, sino por la facilidad operativa basada en el pasado.
El debate se centra en la dimensión cultural y religiosa del conflicto, con panelistas católicos prefiriendo vivir en Israel antes que en Irán por afinidad occidental. Israel se presenta como potencia nuclear dominante en Medio Oriente, buscando el "Gran Israel" o hegemonía regional, mientras Irán representa una amenaza lejana pero concreta para Argentina. Puricelli rechaza el choque de civilizaciones y enfoca en disputas de poder.
Critican la política exterior de Javier Milei, alineada con Israel y Estados Unidos, como decisión personal sin interés nacional, arriesgando atentados o tensiones. Recomiendan a Argentina priorizar normalidad económica sobre posicionamientos. Analizan pros y contras para Donald Trump: imágenes de poderío fortalecen su imagen, pero encuestas muestran rechazo mayoritario y llegada de primeros cadáveres.
Comparan con invasión rusa a Ucrania, que Putin predijo duraría una semana pero entra en quinto año. Cuestionan límites de Trump contra China, principal comprador de petróleo iraní, en un imperio estadounidense en descomposición. Mencionan operaciones pasadas como Irak con alto costo político.