Tres mil buques quedaron varados en las costas de Omán y el Golfo Pérsico por el bloqueo en el Estrecho de Hormuz, donde solo nueve pudieron atravesarlo desde el inicio de la guerra, detectados por sus señales antes y después del paso.
La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que atacará cualquier barco que cruce el estrecho estratégico, por lo que compañías petroleras suspendieron operaciones desde el fin de semana. China, principal comprador de petróleo y gas iraní, urge la reapertura para el comercio internacional de energía, como expresó su portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores. Buques de gas natural licuado, petroleros y graneleros como el Parizán lograron pasar en fechas recientes como el 3, 4 y 5 de marzo.
Los precios del petróleo y gas se dispararon: el crudo subió 34% desde la guerra, con Brent en 92,14 dólares por barril (+8% hoy) y WTI en 90,42 dólares (+11,62%). El ministro de Energía de Qatar alertó que un freno a la producción en Medio Oriente podría elevarlo a 150 dólares.
Las bolsas mostraron volatilidad: Asia con alzas leves (Nikkei +0,62%, Hang Seng +1,72%), Europa a la baja (DAX -0,94%, FTSE -1,24%), América mixta (Merval +2,58%, Bovespa -0,38%, Dow Jones -0,97%).
BlackRock generó pánico al no responder completamente un rescate de 1.200 millones de dólares en su fondo de crédito privado de 26.000 millones, hundiendo sus acciones y las de tecnológicas como Amazon (-2,6%), NVIDIA (-3%), Meta (-2,3%). El oro subió 1,67% a 5.163 dólares; Bitcoin cayó 4,26% a 68.160 dólares.