La UIA reaccionó al discurso presidencial de Javier Milei con un comunicado contundente: "Sin industria no hay nación", exigiendo respeto a quienes producen, invierten y generan empleo.
Panelistas critican el "industricidio" del gobierno, con suspensiones masivas como las 70 trabajadores de la textil Sueño Fueguino en Río Negro, marcas Danubio, Fiesta y Supleza, en medio de despidos y recortes salariales que marcan la peor crisis desde 2001.
Destacan la mora del 40 al 70% en cuotas de electrodomésticos pese a leves bajas de precios, y el quilombo entre gobierno y empresarios que ya no bancan el modelo.
La Asociación de Empresarios, Cámara Argentina de Comercio e IDEA elogian el déficit cero pero reclaman reformas fiscales, laborales y logísticas, mientras sectores como DIMRA piden posturas firmes contra importaciones chinas que revienta fuentes laborales.
División interna en UIA entre defensores como Martín Rapallini y críticos como Funes de Rioja, con sarcasmo al cambio de Milei que pasa de llamar héroes a empresarios a ignorarlos.