La UEFA anuncia evaluación de cambio de sede para la final en el estadio de Qatar, programada para el 27 de marzo, ante bombardeos en Doha y el contexto del conflicto en Oriente Medio.
Qatar invirtió una fortuna para organizar el partido pese a suspensiones de prácticas deportivas, pero la UEFA esperará hasta fines de la próxima semana para decidir, descartando por ahora sedes como Miami o Wembley.
Panelistas cuestionan la viabilidad de jugar en Qatar con ataques en curso, viendo el comunicado como gesto a los organizadores pero riesgoso dada la situación.