Un misil lanzado desde Irán, dirigido aparentemente a Chipre, fue interceptado por sistemas de defensa de la OTAN en el espacio aéreo turco, con restos cayendo en suelo turco. Turquía convocó al embajador iraní para protestar.
Tayyip Erdogan declaró que Turquía da advertencias claras para que no se repita el incidente, en medio de la escalada en Oriente Medio provocada por Irán.
Ankara transmitió su preocupación al diplomático iraní en el Ministerio de Asuntos Exteriores, según fuentes diplomáticas.