Francisco, un turista de Bahía Blanca, relató en vivo su experiencia en Dubái donde presenció el paso de misiles durante el ataque de Irán a la zona en el marco del conflicto con Israel. Estaba disfrutando su última tarde antes de regresar a Argentina cuando oyó explosiones que inicialmente confundió con fuegos artificiales, pero al ver una estela gigante en el cielo y recibir mensajes sobre bombardeos en Abu Dhabi y Qatar, se dio cuenta de la gravedad.
Aunque la ciudad mantiene un curso normal con shoppings y playas llenos, los aeropuertos están cerrados o funcionando al 20% de capacidad, dejando varados a miles incluyendo a unos 80 argentinos en su hotel. Francisco y su grupo cubren gastos extras de hotel y comida por fuerza mayor, mientras esperan día a día la reprogramación de vuelos.
La Embajada Argentina en Dubái se puso a disposición: el embajador visitó el hotel en persona y recomendó quedarse allí por seguridad. Francisco mostró en vivo la zona tranquila cerca de una estación de metro que opera normalmente, destacando la seguridad de la ciudad pese al conflicto cercano.
En un mensaje emotivo a su familia en Bahía Blanca, Francisco tranquilizó a todos asegurando que están bien en un hotel con comodidades y que solo esperan poder volver. Los conductores destacaron el impacto de pasar de vacaciones a estar en medio de una guerra impredecible, con proyecciones inciertas sobre la duración del conflicto.