Donald Trump busca involucrar a Estados Unidos en la sucesión del líder supremo iraní tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, rechazando a su hijo Mojtaba Khamenei y proponiendo un líder que traiga paz, replicando el modelo de Venezuela.
Grupos kurdos iraníes, con apoyo de la CIA y el Mossad, se preparan para una ofensiva terrestre en el noroeste de Irán, coordinada con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, para generar una insurrección armada interna.
Trump dialogó con líderes kurdos iraquíes Bafel Talabani, Masud Barzani y Mustafa Ijri, ofreciéndoles cobertura aérea y respaldos para que se unan a los kurdos iraníes antirégimen, según el Washington Post.
El plan, propuesto por Israel y respaldado por Washington, combina bombardeos externos, rebelión interna kurda y crisis por la sucesión, debilitando al régimen de los ayatolás y arriesgando una implosión rápida como en otros países de Medio Oriente.
Panelistas destacan el rol agresivo de Israel contra Irán y la posible negociación de Trump con kurdos para acabar con la República Islámica lo antes posible.