Gabriel Puricelli, analista internacional, explica el conflicto Irán-Israel como efecto de la presidencia monárquica de Donald Trump en Estados Unidos, más desinstitucionalizada y unipersonal que nunca, dependiente de la cabeza del presidente.
Es inédito comparado incluso con la primera presidencia de Trump, donde había voces disidentes; ahora rodeado solo de leales sin oposición interna. Trump, electo democráticamente con voto popular y colegio electoral, se comporta como rey.
Panel pregunta si es tiranía o liderazgo fuerte; Puricelli aclara que el origen es democrático, pero el estilo gubernamental es monárquico.