Por primera vez en el Conurbano, el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, anunció ayer la compra de 225 armas no letales para la patrulla municipal.
Esta medida sigue el ejemplo de intendentes del interior como Paserini de Córdoba Capital, quien ya lo había implementado el año pasado.
La iniciativa busca fortalecer fuerzas de seguridad locales disuasivas que puedan actuar efectivamente.