Quino, creador de Mafalda, es recordado por historieta pacifista de los años 60-70 en contexto de Vietnam, aplicable a guerras actuales como Medio Oriente.
En las viñetas, Mafalda desde una sillita hace emotivo llamado a la paz mundial, ironizando que tiene el mismo poder de convicción que el Vaticano o la ONU. Conductores destacan sueños grandilocuentes de la proactiva niña y su vigencia tras 50-60 años.
Se lamenta pérdida de peso de la Iglesia y ONU por globalización y escándalos, equiparando su influencia a la de la historieta.