Un puma desorientado y asustado irrumpió en un barrio de Esperanza, ciudad del centro-oeste de Santa Fe, sorprendiendo a los vecinos al refugiarse en un árbol del parque de una casa.
La policía fue alertada mientras el animal corría de un lado a otro, y efectivos de la Policía Ecológica de Santa Fe, Guardia Rural y veterinarios locales formaron un operativo para atraparlo.
Tras sedarlo, el puma fue reinsertado en su hábitat natural, dejando a los vecinos con la anécdota de un felino suelto por las calles.