La Ciudad de Buenos Aires implementó la prohibición de celulares en todos los colegios secundarios, tanto públicos como privados.
La medida busca que los adolescentes mantengan mayor concentración en clase y reduzcan las distracciones causadas por los dispositivos móviles.
Los celulares están vedados en las aulas para alumnos y profesores, pero se permiten en los recreos según las pautas de cada escuela.
Las actividades digitales en clase deben realizarse con el equipamiento proporcionado por el colegio.