La Policía de Investigaciones de Santa Fe descubrió un impresionante arsenal de armas pesadas enterrado en toneles de plástico en una casa quinta y baldío en las afueras de Rosario. Usaron detectores de metales para localizarlo y desenterraron fusión Kalashnikov AK-47, fusiles AR-15 Colt Cobra, subfusiles, rifles de precisión con miras telescópicas y pistolas de varios calibres.
El decomiso incluye 800 municiones y un poder de fuego impresionante propio de tropas especiales de guerra. Los investigadores exhibieron las armas sobre una mesa, destacando culatas rebatibles y accesorios avanzados en las imágenes televisivas.
El hallazgo no se vincula directamente al narcotráfico local de Rosario, sino que la pesquisa apunta a posibles conexiones con cárteles mexicanos o organizaciones narcocriminales de Bolivia o Perú. Esto abre la puerta a rutas de importación de drogas vía Brasil y armamento desde el norte.