La policía israelí detuvo a seis personas en Jerusalén tras dispersar dos fiestas de carnaval judío Purim celebradas en la calle, violando las directrices del estado de emergencia por la guerra con Irán que prohíben reuniones.
La policía y soldados de la Guardia Fronteriza controlaron varios lugares donde se realizaban encuentros prohibidos, en total violación de las instrucciones del comando del Frente Internacional.
El cuerpo policial emitió un comunicado destacando las detenciones por festejar el Purim en plena guerra.