Los precios del petróleo registraron un incremento del 12 al 14% debido a la guerra en Oriente Medio, lo que provocó alzas en el combustible en diversas partes del mundo.
En Estados Unidos aumentó el precio del combustible, mientras que en Madrid, España, largas colas de vehículos se formaron afuera de las estaciones de servicio ante la expectativa de subas similares ajustadas al aumento global tras la interrupción de suministros por el conflicto con Irán.
Los precios se dispararon tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos de la respuesta de Teherán atacando activos israelíes y estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Qatar Energy, uno de los mayores exportadores mundiales, detuvo su producción, y la actividad en el Golfo Pérsico y Estrecho de Omán cayó un 90% la última semana, con graves riesgos si el conflicto se prolonga.