Establecer un vínculo sexual fuera del matrimonio legítimo constituye un gran pecado ante Dios, afirma el pastor, citando 2 Samuel 12 donde Dios reprocha a David por tomar a la esposa de Urias y despreciar sus mandamientos.
Recuerda el décimo mandamiento contra el adulterio y versículos como Hebreos 13:4, que advierte que Dios castigará duramente a los adúlteros e inmorales, y la aparición divina al rey de Gerar llamándolo hombre muerto por tocar a una mujer casada.
En Proverbios 6:26 se indica que dormir con la mujer de otro cuesta la vida, concluyendo el pastor que para evitar sufrimientos eternos hay que predicar el modelo divino de familia y matrimonio, pidiendo amén a la congregación.