La infidelidad provoca la pérdida de la presencia de Dios y el cielo eterno, según el pastor que enfatiza las graves consecuencias espirituales de la fornicación y adulterio.
Explica que porneia abarca toda relación sexual ilícita fuera del matrimonio entre hombre y mujer, y cita Hebreos 13:4 donde Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.
Cita Colosenses 3:5, 1 Tesalonicenses 4 y Hebreos para advertir del terrible castigo de Dios y su venganza contra estos pecados, instando a considerar el matrimonio valioso y ser fieles.
El pastor aclara que no condena sino comparte revelaciones del Espíritu Santo, refiriéndose a Apocalipsis 21:8 sobre el destino de los pecadores.