Papa León IV se pronuncia sobre la guerra en Medio Oriente, pidiendo a Dios iluminar a líderes mundiales para abandonar proyectos de muerte y frenar la carrera armamentista.
En un mensaje emitido, el Pontífice urge poner en el centro la vida de los vulnerables y rechaza que la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad. Conductores destacan el rol histórico de la Iglesia en conflictos, comparando con gestiones diplomáticas de Francisco.
El llamamiento llega en contexto del sexto día de guerra, recordando pronunciamientos papales habituales ante crisis globales.