Los panelistas calificaron de bochornoso el apoyo de sectores de la izquierda argentina a los ayatolás iraníes, destacando la presencia de Luis D'Elía en la embajada de Irán en Buenos Aires.
Nacho Ortelli y Horacio describieron la actitud de D'Elía como un acting patético y previsible, ya que solo le queda la bandera iraní tras confusiones previas como la muerte de Jamenei.
Lo presentaron como un personaje político sin más opciones, confundido y protagónico en manifestaciones pro-Irán.